Barranco

Comunidad de Barranco

Las Religiosas de la Congregación San José de Cluny, en el Perú, fieles al ejemplo de la Beata Madre Ana María Javouhey, ponen de manifiesto su disponibilidad al servicio de Dios y obediencia total a su Santa Voluntad, respondiendo a su llamado para continuar el mensaje de salvación y colaborar con el Plan Salvífico de Dios, como lo hizo nuestra Fundadora.

En su largo caminar y viendo en la educación un medio para evangelizar y continuar la obra de Ana María Javouhey, 9 Religiosas francesas, entre ellas Sor Magdalena Blaugy, desbordantes de energía y entusiasmo llegaron al distrito de Barranco en el año 1904, donde fundaron su Comunidad, hoy “Inmaculada Concepción”, en una casa alquilada en la plaza “San Francisco”, con el único propósito de educar y evangelizar bajo el carisma y la espiritualidad de nuestra Fundadora, con audacia, valentía y decisión, promoviendo la dignidad de la persona, de manera integral. En este lugar, cuna de grandes poetas y destacadas personalidades, las Hermanas fueron acogidas con mucho cariño, dada la necesidad de contar con una escuela católica en la localidad, no sólo de calidad académica, sino también de profundización en la fe y formación en sólidos valores para la niñez y juventud de las familias barranquinas.

Deseosas de cumplir “La Santa Voluntad de Dios” y “Con amor, poner a la persona de pie”, las Hermanas inician su labor misionera, acogiendo con alegría a una pequeña población infantil de niños y niñas en un ambiente animado por el espíritu evangélico, a quienes les impartían una educación integral de calidad, dando énfasis a una formación de personas con sólidos valores humano-cristianos; en libertad, con ética, pensamiento crítico y creativo, solidarias, valientes, prudentes, audaces y decididas que se involucren en la defensa de la creación, de la justicia y de la paz. Muy pronto creció el número de estudiantes, por ello se mudaron a una casa más amplia en la calle San Antonio.

Su obra se expande cada vez más con la fundación del Colegio “San José de Cluny”, en el año 1905 en la localidad de Barranco, el cual en sus inicios fue un pensionado que albergaba a 120 niñas y 90 niños, bajo la modalidad coeducativa y la enseñanza del idioma francés, registrándose oficialmente su fundación en el año 1918, a solicitud de Sor Florina Lorent.

PRIMERAS HERMANAS SUPERIORAS DE LA COMUNIDAD DE BARRANCO

 

LA OBRA EVANGELIZADORA y SOLIDARIA DE LAS HERMANAS DE LA COMUNIDAD DE BARRANCO, VA MÁS ALLÁ DE LAS AULAS

Viendo las necesidades materiales y espirituales de muchas familias pobres que vivían en lugares desérticos, en chozas de material rústico e inseguro, cuya gente no sólo tenía hambre de pan, sino también “hambre de Dios”, las Hermanas emprenden con audacia, decisión y valentía su obra catequética en aquellos lugares, realizando visitas los días domingo, primero a las familias de “Ciudad de Dios”, a quienes les llevaban con el apoyo de los alumnos y exalumnos, consuelo humano y espiritual, compartiéndoles también con alegría la Palabra de Dios.

Vinculadas estrechamente a la Iglesia, las Hermanas ponen su vida al servicio de la actividad pastoral en las Parroquias de la Comunidad barranquina: “San Francisco de Asís” y “Santísima Cruz”. En esta última Parroquia, una de las Hermanas participó activamente durante muchos años en el grupo denominado “NUEVA IMAGEN DE PARROQUIA”, que se formó por iniciativa de Monseñor Germán Smith, quienes tenían la misión de ir a evangelizar a las familias en sus hogares, promoviendo la fe y el amor a Dios. Brindaban también el local del Colegio para las reuniones de formación de dicho grupo, así como a los Seminaristas para sus horas de estudio. Apoyaron así mismo en muchas otras actividades, tales como: catequesis de los Sacramentos, visita a los enfermos llevándoles la Comunión y consuelo espiritual; visita a las cárceles llevando la Palabra de Dios y ayuda material.

Animadas por su espíritu peregrino y misionero, motivaron y acompañaron a los estudiantes que participaron en dos oportunidades en la Jornada Mundial de la Juventud, en el año 2011, presidida por su Santidad el Papa Benedicto XVI (Madrid-España), y en el año 2013 por su Santidad el Papa Francisco (Río de Janeiro-Brasil).

Como Religiosas de esta Comunidad Educativa, nuestra preocupación es formar en valores a nuestros estudiantes, disponiéndolos para actuar siempre con sentido de comunidad; que las necesidades, dificultades y sufrimientos de los demás no les sean ajenos; por ello se realizan visitas de solidaridad y misioneras a colegios Estatales, a fin de enseñarles a evangelizar y compartir con los niños y jóvenes de esas Instituciones; las Hermanas también los acompañan en su visita anual al Hospital María Auxiliadora de San Juan de Miraflores, llevando ropa y obsequios a los bebés recién nacidos de madres adolescentes, y participan también con ellos en la marcha organizada por el Arzobispado de Lima, proclamando la defensa de la vida.

Extendemos también nuestra labor misionera a las comunidades pobres del interior del país, a través de los viajes misioneros con los estudiantes, donde se pone en práctica nuestro compromiso con los hermanos más necesitados, compartiendo con ellos la Palabra de Dios, víveres y ropa, se brinda así mismo nivelación académica a los niños.  Realizamos jornadas y retiros espirituales con nuestros estudiantes, padres de familia y personal; preparación a los Sacramentos del Bautismo y Primera Comunión de los alumnos.